Reseña – Spintires: MudRunner

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Cargar troncos a un camión para llevarlos a una serrería suena como una tarea fácil, pero Spintires: MudRunner se encarga de que sea tan difícil como cualquier otro roguelike.

Mudrunner es en esencia una versión actualizada del Spintires que fue lanzado en Steam en 2014, pero dado que el desarrollador Pavel Zagrebelnyj y el editor Oovee Game Studios nada más no lograron resolver sus diferencias, Pavel terminó asociándose con la desarrolladora Saber Interactive y Focus Home Interactive para lanzar esta nueva entrega – resultando en que en Steam la versión original publicada por Oovee siga a la venta a la par de esta.

La premisa de Spintires: Mudrunner es entregar una determinada cantidad de troncos a distintas serrerías, lo que implicará un par de viajes o más a través de campos abiertos, lodazales, y ríos.

El apartado visual fue una sorpresa en la versión de Xbox One que jugué, la verdad esperaba algo en la línea de gráficos del desafortunado Sniper Ghost Warrior 3. Pero no fue así, y los escenarios cobran vida a pesar de estar desolados. El juego emula muy bien la sensación de estar manejando en medio del bosque, desde la neblina previa al amanecer, hasta los sonidos de ramas siendo trituradas por las llantas de nuestro vehículo.

Sin duda la excelencia del juego está en sus mecánicas físicas, que dictan cómo se comportan los distintos vehículos del juego a lo largo de las diferentes condiciones del terreno. Definitivamente es el lodo más real que he visto en algún juego que involucra vehículos, y quizá en cualquier otro juego en general.

Además de las condiciones del terreno, uno debe de estar pendiente del consumo de gasolina y del daño que recibe el vehículo. Si rompemos el motor, hasta ahí llegamos y si no tenemos otro vehículo con que rescatarlo o con que recoger la carga, habrá que empezar de nuevo.

En promedio cada mapa (seis en total) de la “campaña” toma unas dos horas y media en completar, eso si no quedamos atascados o nos volteamos una y otra vez. Ya que el añadir carga o un tráiler al camión cambia totalmente como se comportará el vehículo en el terreno, el que hayamos pasado sin ningún problema un río o lodazal, no garantiza que será lo mismo una vez cargados. Así que es fácil quedar atascados o voltearse si uno no tiene cuidado, a fin de cuentas todo se resume a planeación y procurar encontrar el camión adecuado para cada camino.

Cada mapa usualmente lo iniciamos con un tráiler y un jeep en el garage, en los dos primeros mapas será suficiente, pero más adelante las cosas se complican y habrá que realizar un balance entre usar un camión que difícilmente puede quedar atascado pero que consume bastante combustible y no puede cargar mucho, o ir por el que nos reducirá el número de vueltas pero es más susceptible a voltearse o atascarse.

También esta el detalle de que antes de poder usar un vehículo fuera de los que están al principio en el garage, hay que desbloquearlos pasado junto a ellos, y que varias partes del mapa están ocultas hasta que lleguemos a una torre vigía.

Como verán Spintires: MudRunner es un juego lento y definitivamente de paciencia, y de uno que otro momento de tensión cuando estamos a punto de voltearnos o atascarnos pero logramos librarla. También habrá frustración cuando lleguemos a voltearnos a escasos metros de la serrería, pero entre esos breves momentos no hay mucho que nos ofrezca emoción alguna fuera de las vistas.

La cámara es horrible diría que es lo pero del juego, en si está diseñada más para que uno vea los alrededores del vehículo que para que uno conduzca. Por más que uno centre la cámara en la cabina del camión, siempre terminará moviéndose independientemente a la dirección del vehículo. Y ya que la precisión es algo esencial al ir evadiendo árboles o tomar curvas aún en caminos pavimentados, resulta extremadamente frustrante que la cámara se mueva automáticamente tan independiente del vehículo.

Debido a las condiciones del terrero, casi todos los vehículos cuentan con su cabrestante, esencial para poder salir de los seguros embrollos en los que el lodo nos meterá. El problema es que para seleccionar un objetivo al cual amarrar el cable hay que depender de la cámara, lo que resulta en algo totalmente arbitrario ya que es difícil poder seleccionar un objetivo deseado a pesar de que está al alcance.

Lo ideal en este caso hubiera sido habilitar la cruz del control para seleccionar los objetos, o la misma palanca derecha pero sin que siguiera activa la cámara libre — que lo único que hace es forzar a uno a encontrar el ángulo adecuado resultando una pesadilla cuando hay infinidad de árboles alrededor.

La modalidad de reto ofrece casi las mismas mecánicas pero en nueve mapas únicos de menor tamaño, donde debemos cumplir con ciertas condiciones para completar cada nivel como tener que reparar y recargar de combustible a otros camiones, solo usar la cámara en primera persona, o no dañar al camión. Extrañamente varios de los mapas de reto funcionan más como tutoriales que el mismo tutorial, de hecho el mismo juego le dice a uno que deberíamos jugar esta modalidad antes que la campaña ya que explica cosas que no están en el tutorial…

Spintires: MudRunner hace un buen trabajo al ejecutar las premisas de su modo de juego, siendo sus fallas algunas decisiones de diseño en los mapas, la cámara, y ofrecer una mejor explicación de las mecánicas avanzadas con la que cuenta. Es una buena recomendación para los amantes de los simuladores que no les importa un modo de juego lento que puede llevar horas por misión sin ofrecer mucha “emoción”.

Para aquellos en PC que ya tienen la versión original, la verdad es que fuera del nuevo apartado de retos (que más bien es como un segundo tutorial), es básicamente el mismo juego pero con las actualizaciones que nunca recibieron.

Spintires: MudRunner (Xbox One)

Spintires: MudRunner (Xbox One)
7.7

Lo bueno

  • muy buena simulación de la afectación de cada terreno, y variedad de vehículos.

Lo malo

  • La cámara es realmente mala. Esta entrega no ofrece mucho cambio para quienes tienen la versión original.

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