Reseña – Everspace

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Everspace nos lleva por un recorrido espacial en donde debemos morir varias veces para poder avanzar, y avanzar para seguir muriendo.

El juego toma las mecánicas de muerte permanente y recolección de botín del genero “roguelike” y los implementa en un arcade espacial de una forma bastante acertada que a pesar de estar pensada par VR, se desempeña muy bien fuera de la realidad virtual.

Lo que resalta inmediatamente en Everspace son sus escenarios cortesía del motor Unreal 4, y el diseño de los mismos que nos permite explorar enormes asteroides en búsqueda de recursos, o tratar de acceder a compartimientos de naves destruidas bastante tiempo atrás.

Otra cosa que notarán son los controles, los cuales están más pensados en emular el comportamiento de un disparador en primera persona que los de por ejemplo Ace Combat, pero si jugaron el apartado aéreo de Star Wars: Battlefront es probable que no tengan problema en acostumbrarse, en PC la desarrolladora recomienda ampliamente utilizar teclado y mouse.

Definitivamente morí más veces de las que esperaba en Everspace, quizá más de lo necesario, en parte porque está lejos de ser un típico arcade espacial y en parte seguramente por mi habilidad. Comenzamos con una nave ligeramente equipada y con cierta cantidad de combustible y nada de dinero.

 

Además nuestro personaje tiene amnesia, si tener la más mínima idea de que hacer Lo único claro es que debemos defendernos de los Okkar, una raza de reptiles bípedos que se fue a la guerra contra los humanos, y ahora vigilan la zona desmilitarizada postguerra salvo por unas coordenadas en la nave y una IA que medio sirve de guía turística.

Y para quitarlo del camino, lo peor de Everspace es la historia. A pesar de que Rockfish Games trata de venderla como una historia cautivante está lejos de serla, si bien al principio somos servidos con algo de intriga sobre nuestra existencia, y misterio alrededor de antigua civilización rápidamente termina diluyéndose en una excusa para justificar parte de las mecánicas del juego. Simplemente la historia no está a la altura del resto del juego.

Al comenzar las pequeñas naves no son un problema durante los primeros escenarios, pero solo es cuestión de deambular de más por un sistema para que aparezca una flota ya sea Okkar o Terrestre con la plena intención de hacernos pedazos, sobre todo porque no hay forma alguna de hacer frente a corbetas y fragatas en el precario estado en el que estamos al inicio del juego.

Aquí es cuando empezamos a entender que necesitamos morir para avanzar. Pero el chiste es que debemos recolectar dinero y planos de equipo antes de morir – de lo contrario la muerte será en vano. Al morir lo único que conservamos es el dinero y los planos de equipo que recolectamos, pero debemos gastar el dinero en gratificaciones para la nave y piloto antes de salir del hangar, una vez que regresemos al espacio lo que no hayamos gastado se perderá.

Además de las gratificaciones – que cuestan su buena cantidad de créditos – conforme avanzamos podremos encontrar distintos artefactos que brindarán mejoras extras a cambio de un sacrificio. Por ejemplo una reliquia que nos otorga una poderosa arma antigua, nos impedirá usar otras armas y dañará el casco cada que disparemos. Pero podemos usar otra reliquia al mismo tiempo que repara parte del casco cada que eliminamos a un enemigo, a costa de no poder usar nanobots para repararlo.

Esta suerte de sistema de balance hace a uno pensar muy bien que mejora equipar y adecuar el estilo de juego acorde, tomando en cuanta también el tipo de nave que usamos. Lo que a la larga hace que el juego no se vuelva frustrante y no nos encontremos ante un muro sin poder avanzar. Rockfish logra realmente un excelente balance entre mantener accesible al juego sin sacrificar la dificultad y reto característico del género “roguelike”.

Everspace se inclina más hacia el lado arcade, pero logra incluir aspectos de simulador; las mecánicas de movimiento son prácticamente arcade pero como ya había dicho inclinadas a emular las de un FPS, pero sufrimos daño por chocar con objetos, sistemas de la nave pueden ser dañados incluso el soporte vital, sin mencionar los diversos peligros ambientales como agujeros negros, tormentas solares, y si bien no se puede administrar cada sistema de la nave, las armas y equipo utilizan cierto porcentaje del generador por lo que siempre hay que estar al tanto de aplicar mejoras de acuerdo a la capacidad del generador.

La combinación de estos factores resulta en momentos bastante tensos, sobre todo cuando uno se queda sin el suficiente combustible para hacer el próximo salto, el oxigeno en la cabina va disminuyendo en porcentaje, y una frenética alarma indica que fuerzas Okkar están por llegar. Por lo que es bastante satisfactorio lograr sobrevivir teniendo todo en contra.

Everspace no tiene “bugs” que hagan a uno aventar el control en frustración, pero sí tiene sus detalles, como el que al minar cristales o tratar de extraer gas o combustible, las piezas individuales de cada recurso llegan a quedar “atrapadas” dentro de las paredes del asteroide o estructura que rodea a dicho recurso sin que puedan recolectarse. Y en algunas ocasiones naves enemigas llegan a quedar dentro de las paredes de un asteroide, cosa que suele hacer más bien que mal, salvo en los momentos en los que esto impide a uno ingresar a una estación de servicio para reparar nuestra nave, por la cercanía del enemigo.

El juego ofrece una muy grata experiencia de “shooter” espacial a lo largo de los siete sectores que lo conforman, y cumple con entregar una aventura llena de reto en línea con el género “roguelike”, siendo realmente el único problema (fuera de la historia) el que recurre mucho a la dificultad y al tener que morir seguido para alargar “arificialmente” al juego, ya que sin ellos sería bastante corto.

Everspace (Xbox One)

Everspace (Xbox One)
8.5

Lo bueno

  • Ofrece muy buenos visuales y niveles. El reto y dificultad son dignos de un roguelike.

Lo malo

  • La historia dista de ser cautivadora. Los recursos minados a menudo quedan atrapados en estructuras.

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