Reseña – Darwin Project

Browse By

El estudio Scavengers finalmente le quitó la etiqueta early access a Darwin Project, su battle royale free-to-play con tintes de programa de supervivencia en los bosques nevados canadienses.

Ya lo había dicho la última vez que hablé del título y lo vuelvo a repetir, si hay un juego que pueda considerarse una víctima de la aparición de Fortnite Battle Royale, es definitivamente Darwin Project. Fue anunciado tres meses antes de que Epic azotará al mundo con el apartado battle royale de Fortnite, y para cuando el estudio Scavengers lanzó la versión early access del juego en marzo de 2018, Fortnite ya era un monstruo. Tanto que al mes Darwin Project pasó de early access de paga a early access free-to-play, y está versión de lanzamiento diluyó al mínimo su visión original de supervivencia.

Como todo battle royale, Darwin Project pone a individuos a pelear entre si hasta que solo quede uno, mientras el mapa se va reduciendo. La gran diferencia con otros títulos del género es su presentación: el mapa está dividido en siete zonas hexagonales las cuales se irán cerrando hasta que solo quede una zona — después la barrera también comenzará a cerrarse en esta última zona, forzando a los supervivientes a pelear en un área cada vez más reducida, hasta que uno elimine al otro o alguien muera congelado.

Y justo ese es otro factor en Darwin Project, en cuanto ponemos pie en el mapa uno comienza a congelarse por lo que hay que recolectar madera para estar encendiendo fogatas y evitar morir congelados. La madera también sirve para crear flechas, trampas y otros utensilios, mientras que el “darwinium” es el combustible para poder acceder a las habilidades especiales y mejorar el equipamiento. Podemos recolectarlo de contenedores regados en el mapa, o desde estaciones especiales que son activadas de cuando en cuando en el centro de cada zona.

Darwin Project

Uno cuenta con tres clases a escoger, cada una con hasta cuatro habilidades especiales de las cuales solo podemos seleccionar dos previo a cada partida. Pero antes de poder usarlas hay que primero elaborarlas con cierta cantidad de darwinium, y una vez hechas pueden ser activadas repetidamente con una limitante de tiempo entre cada activación. Y aunque el hacha es el arma principal, las habilidades son la herramienta que define la supervivencia de uno.    

La premisa del juego es que 10 convictos son puestos a pelear entre sí como parte de un experimento postapocalíptico que dobla como entretenimiento tal cual como pasa en la serie de películas Los Juegos del Hambre. Y es donde entra un undécimo jugador como el director del show, quien pude cerrar áreas, activar estaciones de darwinium además de brindar ayuda a los jugadores — en un afán de hacer, en teoría, más entretenido el espectáculo.

Si algo me agradó de Darwin Project desde que salió en early access, fue el reducido número de jugadores lo que hace más plausible el poder ganar y hasta a veces hacer las cosa algo más dramática. En cierta forma llegó a remontarme a partidas “free-for-all” o todos contra todos de Halo. Lo que si sigue sin gustarme es el factor de supervivencia aun en esta encarnación diluida, en pleno combate — sobre todo cuando uno esta enfrentándose al mismo tiempo con los últimos jugadores — es extremadamente fácil olvidarse de que nos estamos congelando, en más de una ocasión he perdido por morir congelado cuando solo quedamos dos o tres jugadores, y de igual forma en más de una ocasión he ganado porque el contrario murió congelado.

El que las zonas empiecen a cerrarse o vaya a caer una bomba nuclear cuando uno está lejos del borde, le añade un sabor extra de tensión. En parte gracias a que independientemente del director, el mapa por si solo cierra zonas y activa estaciones de darwinium, así que luego se empalman las acciones y uno tiene que medir el riesgo de ir a la estación de darwinium y alcanzar a escapar cuando la zona se está cerrando.

Darwin Project

Como mencioné el enfoque del combate es cuerpo a cuerpo con un hacha, contamos con un arco y flecha pero es más un arma complementaria. El ataque no es tal cual hack and slash, sino que cada columpiada del brazo toma su tiempo y no pueden hacerse seguidas sin parar, hay un breve descanso entre cada ataque por lo que hay que aprenderse el ritmo. La física del juego recurre a una gravedad un poco relajada, lo que lleva a que cada golpe, bloqueo o flechazo, lo arroje a uno a cierta distancia, y obviamente a que los saltos duren una distancia más de lo “normal”. En cuanto a las clases, están determinadas por su herramienta principal; alas jet que, gancho a la Batman, y un drone rastrero.

Otro punto a favor es que cuenta con apartado de práctica, en donde uno puede jugar con bots y hasta ganar experiencia para desbloquear las habilidades de cada clase, lo que obviamente permite que uno no llegue en cero a las partidas multijugador con otros seres. También uno puede crear partidas personalizadas con distintas reglas y abrirlas al público en general o hacerlas privadas.

A lo largo del mapa ya sea en cofres o al eliminar venados robots, uno puede obtener kits de salud, bebidas energentisantes para correr más rápido, o incluso una buena taza de café para recobrar calor. Sin mencionar que podemos aventar bolas de nieve para acelerar el congelamiento del contrario.

El problema es que la novedad se termina rápido, aun con las adiciones al mapa como villas, campos de cultivo y un deposito de contenedores, cosas que obviamente fueron añadidas gracias a la, sin duda, presión de Fortnite. El tener la victoria al alcance de la mano desde las primeras partidas, hace que uno quiera seguir jugando para ganar, pero después se vuelve repetitivo más cuando la acción tarda en llegar.

Lo que de plano me resultó aburridísimo fue jugar como el director, y en la versión early access/Xbox Game Preview, no la sentí así. El problema ahora es que uno no tiene acceso inmediato a todas las habilidades del director. Como funciona ahora es que conforme uno gana experiencia vamos recibiendo nuevas cartas de habilidades que jugar. Y mientras cada partida puede llegar a durar 15 minutos, como director uno puede fácilmente jugar todas sus cartas en los primeros seis minutos, quedándonos el resto de la partida solo viendo sin poder realizar acciones, más que soltar emoticones de audio.

Siento que en vez de motivar a uno a seguir jugando como el director, esta limitante al principio de habilidades desalienta a uno a volver a jugar en esta modalidad — difícilmente uno pude realizar el “trabajo” de hacer más interesante la partida, cuando las habilidades que le dan a uno como director al principio no son tan interesantes.

Por ahora en Xbox One hay buena afluencia de jugadores, de hecho ahorita en su segunda semana la espera para iniciar partida es mucho menor de lo que fue durante la semana de lanzamiento del 14 de enero. Todas las microtransacciones son cosméticas, y la moneda se llama “ramen”, hay metas diarias que otorgan una pobre cantidad de ramen, por lo que a fin de cuentas el poder adquirir nuevos atuendos termina dependiendo de que tanto dinero real le invierta uno.

De bugs realmente no me tope con alguno, más allá de uno horrible justo después del primer parche para Xbox One, en el que al jugar como el director no me dejaba hacer nada y la vista estaba totalmente rota atravesando toda superficie y atorada a la vista de los jugadores. La principal queja de la gente sigue siendo la desaparición de la modalidad en dúos, problemas en poder comprar ramen, y que no funcionan los logros y trofeos.

Darwin Project es un buen intento en tratar de variar la fórmula battle royale, pero lamentablemente fue concebido en una época pre-Fortnite y aunque el estudio logró hacer acertadas adaptaciones a lo que ya tenía — en su estado actual no veo que tengan mucho a donde hacerse para mantener una población sana de jugadores ante tanta competencia, y las altas expectativas de frecuente rotación de contenido que tiene la gente gracias a, nuevamente, Fortnite. Darwin Project esta disponible en PC vía Steam, PS4 y Xbox One.

Darwin Project [XBO]

6.7

6.7/10

Lo bueno

  • Refresca la fórmula battle royale.
  • Obtener el triunfo está más al alcance.
  • Facilidad para aprender las mecánicas.

Lo malo

  • Parte de las nuevas adiciones se sienten de última hora.
  • La modalidad director es aburrida.
  • La novedad de las mecánicas dura poco.
  • Solo hay partidas públicas en solitario, dúos fue deshabilitado por ahora.

Deja un comentario